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viernes, 23 de mayo de 2014

Cría de ninfas II

Unos diez días después del primer contacto con el nido y numerosos apareamientos, la hembra aparecerá más hinchada, y hará heces muy abundantes aunque con menos frecuencia. Si la tocamos la tripa se podrá palpar un huevo, que expulsará ese mismo día o al siguiente.

Las ninfas suelen tener nidadas de entre 5 a 7 huevos, aunque algunas pueden poner máximo 4.
Desde la expulsión del primer huevo, los demás se sucederán cada dos días (48 horas).



A partir de este momento, es importante pesar a la hembra, que generalmente aumentará unos 5 gr cuando tenga un huevo dentro y los perderá al expulsarlo.

¿HUEVOS FÉRTILES O ESTÉRILES?

Mínimo cinco días después de la expulsión del primer huevo, podremos comprobar si se trata de huevos fecundados o no.

Un huevo fértil presentará una serie de venas rojas en su interior, mientras que un huevo estéril presentará toda su estructura blanca y hueca.


Huevo fecundado

Esto puede observarse a trasluz, en la oscuridad con una linterna o foco. Cuantos más días pasen, mejor se vislumbrarán estas venas rojas.

En el caso de las fotografías, el huevo de la segunda imagen fue expulsado un día antes de tomar la fotografía por lo que no se trata de un huevo estéril, si no que se necesitan más días para identificarlo. Aun así, lo pongo como ejemplo, porque los huevos no fecundados presentan el mismo aspecto.



Huevo estéril
Cría de ninfas

Nido exterior
Una vez decididos a conseguir una nidada de nuestras ninfas, debemos seguir las siguientes instrucciones, que darán lugar a una serie de acontecimientos hasta lograr que nazcan los polluelos:


  • COLOCACIÓN DEL NIDO
Lo ideal es que esté en el exterior de la jaula, para ello debemos tener en ella unas aberturas que permitan colgarlo por fuera. Esto nos permite inspeccionar el nido y hacer el seguimiento con más facilidad.

Nido exterior

*¿EN QUÉ CONSISTE  LA INSPECCIÓN DEL NIDO?

Diariamente debemos abrir la tapa del nido y vigilar que todo vaya con normalidad, debemos coger a la hembra y palparla el vientre, si expulsa los huevos con normalidad, si tiene un peso correcto, etc.
Si el nido está dentro de la jaula en lugar de fuera, no podremos realizar esta inspección sin ser atacados por los futuros padres.


Macho vigilando el nido
y hembra incubando


  • APAREAMIENTO Y ADAPTACIÓN
Las ninfas al ver el nido, comenzarán a explorarlo, a entrar y salir como forma de marcar ese territorio como suyo propio, y es normal que el macho haga ruidos y cante para atraer a la hembra y aparearse.


Pareja inspeccionando el nido

Hasta que la hembra expulse el primer huevo, permanecerá dentro del nido como señal de expropiación, mientras el macho vigilará que nadie se acerque. Si tenemos más ninfas, habrá que separarlas de la pareja, pues éstas no dudarán en atacarlas, debido a su comportamiento territorial, llegando a hacerles sangre. Es conveniente que dispongamos de otra jaula además de la que contenga el nido, da igual lo grande que ésta sea, si no las separamos, las perseguirán por toda la jaula hasta atacarlas.





  • FECUNDACIÓN 
La pareja se empezará a aparear varias veces al día, durante unos diez días, es importante no molestarlas, ni interrumpirlas o acercarse demasiado, pues pueden ponerse realmente agresivas y atacarnos.
No hay que olvidar poner viruta de madera dentro del nido, para que tengan una base sólida y cómoda dentro, al y como se muestra en la imagen


Nido preparado con viruta de madera



martes, 14 de enero de 2014

¿Qué pienso escoger?

Las ninfas tienen que alimentarse de pienso, y dejar la mezcla de semillas para algo puntual. En el mercado nos encontramos con piensos de muchas marcas que están clasificados en pienso de frutas (de colores) y pienso de verdura (un solo color, normalmente amarillo o verde).

Pienso de verduras (izq) y pienso de frutas (der)












Cada ninfa tiene sus propias preferencias, unas se sentirán atraídas por los colores y a otras les resultará indiferente. Lo más frecuente es que seleccionen y sólo prefieran uno de ellos. La dieta de las aves es muy similar a la de los niños: lo importante es acostumbrarles y no hacer caso hasta que se lo coman.

Un comedero con piensos distintos hará que nuestra ninfa seleccione
Si nuestra ninfa siempre ha comido semillas, acostumbrarla al pienso será algo complicado, pero colocándoselo en el comedero, finalmente el hambre hará el resto.

Hay que recordar que para nuestra ninfa comer pienso conlleva muchas ventajas (vitaminas, fibra, calcio).
Con el tiempo acabará acostumbrándose y ganará en salud.


Hace años el veterinario me recomendó mezclar los dos tipos de pienso, uno de frutas y otro de verduras, pues las propiedades que no tenga uno, lo compensará el otro.

Mezclar los piensos evita la selección

Otra cosa muy frecuente es la forma de picar la ninfa al comer este pienso, que suele venir en bolitas, variando el tamaño según el ave que haya que alimentar. Las ninfas cogen una bolita, la pican para romperla y se la tragan. Este proceso produce que se desaproveche mucho pienso, porque tiran mucho fuera de la jaula.

La solución a este problema es moler el pienso mezclado (batidora, termomix...).


De esta forma, desaparecen los colores, pues sólo se ve uno, y la ninfa no sabrá tampoco qué bolitas se está comiendo.

Mezcla de pienso molido

Y al barrer el suelo, ¡se nota! :)

sábado, 9 de noviembre de 2013

Las ninfas, unas mimosas y juguetonas

Si acostumbramos a nuestras ninfas a salir de la jaula, es recomendable que al menos salgan una vez al día a estirar las alas y soltar energía volando. 

¡A las ninfas les encantan los cestos de mimbre!

Un buen escondite para jugar y descansar




Carola quiere mimos

¡Nelia tambien quiere!

 Las ninfas, sobretodo las que ya van siendo dóciles, y por supuesto, las papilleras (criadas a mano) son muy cariñosas, y te pedirán que las acaricies.











Con la llegada del frío, las ninfas están más despiertas y tienen más ganas de jugar, y salir a explorar el exterior de la jaula, y la habitación donde se encuentren.













Las ninfas te pedirán que las acaricies ¡y ellas solas moverán la cabeza para indicarte donde exactamente quieren las caricias!
















Es muy común que si una ninfa está siendo acariciada, su compañera quiera apuntarse, asi que puede que te de un pequeño picotazo para decirte: ¡Yo también quiero!

martes, 27 de agosto de 2013

El baño con pulverizador

Otra forma de bañar a nuestras ninfas es con el pulverizador.


  • Ventajas:   Les encanta y es divertido para ellas. Es un baño refrescante.        

  • Inconvenientes: sólo es recomendable en verano, porque es muy fácil que se resfrien al estar mojadas mucho tiempo. No llegan a limpiarse bien cuando tienen mucha suciedad como heces o restos de comida.

 Colocamos a nuestra ninfa en la percha especial de ducha.

 Pulverizamos durante 5 minutos
Aquí todas listas para el baño
Forma correcta de sujeción

Es importante saber sujetar a nuestra ninfa de la manera correcta. En ocasiones, hábitos fundamentales como el corte de uñas o la desparasitación, requieren esta técnica.

Nunca debemos coger así a nuestra ninfa. Sólo conseguiremos que acto seguido nos pique. 




La ninfa debe cogerse así:


No es doloroso para ella.
Puede que se sienta algo incómoda pero es la única manera de sujetarle la cabeza y que no nos pique. Es recomendable sobretodo para aquellas ninfas que aún no son mansas.

lunes, 3 de junio de 2013

¿Habrá suerte este año?

El primer paso para criar es colocar el nido con viruta de madera dentro (unos 3 dedos)
Es aconsejable que este colgado de la jaula con dos alcayatas en los lados.
De esa manera, se ensuciará menos la parte de arriba.

Aunque el macho suele "vigilar" posado en el palo situado en el lado frontal, también podrá colocarse en la parte superior, por lo que diariamente habrá que limpiarlo con un trapo húmedo.

Carola y Nelia inspeccionando el nido



*Las ninfas cuando están inspeccionando o utilizando el nido, dado su enorme instinto de protección, se volverán muy agresivas, por lo que es aconsejable ponerse guantes duros (de jardinería) para acercarse.

Importante cambiar la viruta al menos una vez a la semana, evitando manipular demasiado los huevos (no debemos moverlos demasiado)